Su construcción obedece al proyecto del arquitecto
Luis Aladrén, de finales del siglo XIX. Por sus características formales se encuadra dentro del
Eclecticismo, con una gran preocupación por la composición de las fachadas y el aspecto externo.
Las notas predominantes son el recargamiento y la ostentación.
La obra encaja perfectamente en el estilo ecléctico monumental de fin de siglo. El palacio es
hoy en día uno de los edificios emblemáticos de Bilbao y de Bizkaia.
Situado en la Gran Vía. |

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