Este Parque situado al pie del monte Gorbea, posee unos espacios de gran belleza paisajística, pudiendo disfrutar de una flora y una fauna prácticamente en estado natural. Merecen una visita el Santuario de Oro y la Cascada de Gujuli, así como recorrer los talleres de artesanos de diferentes productos.
Este Parque Natural está situado a caballo entre los Territorios Históricos de Vizcaya y Álava, articulándose en torno al monte Gorbeia, el cual forma parte de la divisoria de aguas cántabro-mediterránea. La altitud de dicho monte le confiere un clima típico de montaña y actúa como una gran barrera que detiene los vientos húmedos que provienen del golfo de Vizcaya, siendo responsable en gran medida de las importantes diferencias existentes entre la vertiente norte y la sur.
Gorbeia es un tradicional punto de referencia del montañismo vasco. El atractivo de cimas como Gorbeiagane, Aldamin, Oketa, Berretin... , la calidad y espectacularidad de sus paisajes, unido a la situación estratégica del macizo respecto a zonas urbanas próximas, han hecho de esta sierra una de las más frecuentadas. Los caminos y pistas del macizo son recorridos por senderistas, bicicletas de montaña y jinetes, actividades facilitadas por la existencia de una Red de Sendas balizadas en el Parque, además de los GR y PR diseñados por las Federaciones de Montaña.
Dentro del Parque Natural o limitando con el mismo hay numerosas áreas con equipamiento recreativo. Pagomakurre es la principal de ellas en el lado vizcaíno, mientras que en la zona alavesa, se encuentra el área recreativa de la Central del Baias, con el recientemente creado Parketxe o Centro de Acogida del Parque.
Los fuertes relieves aparecen coronados, según la litología, por abruptos cantiles calizos o por lomas redondeadas en las cimas silíceas del territorio alavés. Son profundos y agrestes los barrancos que los ríos y arroyos esculpen; en ellos las partes más altas discurren por zonas despejadas de pastos y brezos y sólo en las laderas, cuando la pendiente se torna pronunciada, sus márgenes se cubren de vegetación arbolada, continuándose en densos bosques de hayas, marojos, castaños y robles...así como en plantaciones de coníferas.
La gran diversidad y la extensión de estas formaciones vegetales han posibilitado una muy buena adaptación del ciervo que, reintroducido en Gorbeia, se encuentra ampliamente distribuido en el sector alavés del Parque y constituye hoy su especie emblemática.
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